Pastor invitado: Rev. Steve Ottley
"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús,
los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la
carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a
causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu."
Haz click para ver el mensaje
domingo, 26 de abril de 2015
domingo, 19 de abril de 2015
Halagos de boca, corazón de avaricia - Ezequiel 33:30-33
Pastor Pedro Julio Fernández
El pueblo de Ezequiel no valoraba la palabra de Dios en su justa dimensión. Ellos dialogaban mucho acerca de la prédica del profeta para criticarla en la carne con la obra de la avaricia. Estaban expectantes para saber cuál iba a ser la prédica de la semana siguiente no con el deseo o ánimo de que Dios les hable, sino para una vez más criticar el sermón (33:30).
La imagen poética del autor no podía ser más interesante, vendrán a ti como el que viene a oír a un cantor de amores. A todos les gusta oír una linda canción de amores, de sueños, de promesas, algo de novela, romántica, suave al oído, utópica como querer alcanzar la línea del horizonte. (33:32).
Ezequiel predicaba bien claro, bonito, sencillo, apegado a la Escritura, vivía lo que predicaba, era un ejemplo a seguir; pero no ponían por obras las palabras que oían. ¿Por qué no practicar algo bueno? Porque halagaban con la boca, pero en el corazón iban en pos de la avaricia. La avaricia es el afán o deseo desordenado y excesivo de poseer riquezas para atesorarlas. Desde un punto de vista religioso se trata de un pecado y de un vicio ya que trasciende lo lícito y lo moralmente aceptable.
1 Samuel 8:3 dice: “Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, ANTES SE VOLVIERON TRAS LA AVARICIA…”
Lucas 16:13-14 dice: "Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Y oían también todas estas cosas los fariseos, QUE ERAN AVAROS, y se burlaban de él".
1 Corintios 6:9-10 dice: "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, NI LOS AVAROS, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios".
Colosenses 3:5 dice: "Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos Y AVARICIA, QUE ES IDOLATRÍA".
1 Timoteo 3:3 dice: "No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, NO AVARO".
1 Tesalonicenses 2:5 dice: "Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, NI ENCUBRIMOS AVARICIA; Dios es testigo".
Hebreos 13:5 dice: "SEAN VUESTRAS COSTUMBRES SIN AVARICIA, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré".
Ezequiel tenía que seguir practicando la verdad y viviendo lo que predicaba para que la gente supiera que entre ellos, si hubo un profeta que sirvió de ejemplo por el testimonio de vivir lo que predicaba (33:33).
El pueblo de Ezequiel no valoraba la palabra de Dios en su justa dimensión. Ellos dialogaban mucho acerca de la prédica del profeta para criticarla en la carne con la obra de la avaricia. Estaban expectantes para saber cuál iba a ser la prédica de la semana siguiente no con el deseo o ánimo de que Dios les hable, sino para una vez más criticar el sermón (33:30).
La imagen poética del autor no podía ser más interesante, vendrán a ti como el que viene a oír a un cantor de amores. A todos les gusta oír una linda canción de amores, de sueños, de promesas, algo de novela, romántica, suave al oído, utópica como querer alcanzar la línea del horizonte. (33:32).
Ezequiel predicaba bien claro, bonito, sencillo, apegado a la Escritura, vivía lo que predicaba, era un ejemplo a seguir; pero no ponían por obras las palabras que oían. ¿Por qué no practicar algo bueno? Porque halagaban con la boca, pero en el corazón iban en pos de la avaricia. La avaricia es el afán o deseo desordenado y excesivo de poseer riquezas para atesorarlas. Desde un punto de vista religioso se trata de un pecado y de un vicio ya que trasciende lo lícito y lo moralmente aceptable.
1 Samuel 8:3 dice: “Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, ANTES SE VOLVIERON TRAS LA AVARICIA…”
Lucas 16:13-14 dice: "Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Y oían también todas estas cosas los fariseos, QUE ERAN AVAROS, y se burlaban de él".
1 Corintios 6:9-10 dice: "¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, NI LOS AVAROS, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios".
Colosenses 3:5 dice: "Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos Y AVARICIA, QUE ES IDOLATRÍA".
1 Timoteo 3:3 dice: "No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, NO AVARO".
1 Tesalonicenses 2:5 dice: "Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, NI ENCUBRIMOS AVARICIA; Dios es testigo".
Hebreos 13:5 dice: "SEAN VUESTRAS COSTUMBRES SIN AVARICIA, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré".
Ezequiel tenía que seguir practicando la verdad y viviendo lo que predicaba para que la gente supiera que entre ellos, si hubo un profeta que sirvió de ejemplo por el testimonio de vivir lo que predicaba (33:33).
domingo, 12 de abril de 2015
Ejemplo de un Guerrero - II Reyes 6:8-17
Pastora Belkis Fernández
Agrandar las amenazas del enemigo e imaginarnos cosas, puede afectar la confianza en nuestro señor. Eliseo vio con los ojos de la fe que más eran los que estaban con ellos que sus enemigos; mientras que el criado tenía miedo.
No hay secretos, ni demonios, ni potestades que se escondan ante Dios. El criado al verse sitiado le dijo a Eliseo, ¿Qué haremos?
1. Eliseo oró para que Dios abras los ojos del criado y vea que Eliseo no estaba solo
2. El criado vio que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo.(2 Reyes 6:17)
3. Luego oró para que hieras con ceguera a los enemigos.(Vers.18)
4. Eliseo lo condujo y lo guió hasta Samaria.(19)
5. Eliseo oró para que Dios abras sus ojos, no mató a sus enemigos y aplicó misericordia
El primer ciego era el criado que no veía el plan de Dios. Ayuda al miedoso y al que duda a creer. Recuerda que tenemos el Espíritu de Cristo y en el nombre de Jesús podemos reprender el mal. Eliseo no se enfocó en lo que estaba a la vista sino que resistió al enemigo; le pidió a Dios que cegara a sus enemigos. Eliseo condujo y guió a sus enemigos. A pesar que el enemigo atacó en la noche, aun así sus planes no fueron prosperados. Asegúrate de que Dios esté de tu parte, ya el canceló tus males en la cruz del calvario.
Agrandar las amenazas del enemigo e imaginarnos cosas, puede afectar la confianza en nuestro señor. Eliseo vio con los ojos de la fe que más eran los que estaban con ellos que sus enemigos; mientras que el criado tenía miedo.
No hay secretos, ni demonios, ni potestades que se escondan ante Dios. El criado al verse sitiado le dijo a Eliseo, ¿Qué haremos?
1. Eliseo oró para que Dios abras los ojos del criado y vea que Eliseo no estaba solo
2. El criado vio que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo.(2 Reyes 6:17)
3. Luego oró para que hieras con ceguera a los enemigos.(Vers.18)
4. Eliseo lo condujo y lo guió hasta Samaria.(19)
5. Eliseo oró para que Dios abras sus ojos, no mató a sus enemigos y aplicó misericordia
El primer ciego era el criado que no veía el plan de Dios. Ayuda al miedoso y al que duda a creer. Recuerda que tenemos el Espíritu de Cristo y en el nombre de Jesús podemos reprender el mal. Eliseo no se enfocó en lo que estaba a la vista sino que resistió al enemigo; le pidió a Dios que cegara a sus enemigos. Eliseo condujo y guió a sus enemigos. A pesar que el enemigo atacó en la noche, aun así sus planes no fueron prosperados. Asegúrate de que Dios esté de tu parte, ya el canceló tus males en la cruz del calvario.
domingo, 5 de abril de 2015
Pruebas Indubitables - Hechos 1:1-3
Pastor Pedro Julio Fernández
La palabra griega "tekmerion" significa: Convincente y decisivo como prueba de peso; también se usa muy convincente y muy decisivo. En Hechos 1:3 aparece en nominativo plural y se escribe como "tekmerios" pruebas indubitables en plural.
Tekmerion
está sólo aquí en el Nuevo Testamento (Hechos 1:3), aunque es una
palabra antigua y común en griego antiguo, El verbo tekmairo: demostrar
mediante pruebas ciertas, proviene de tekmar:
Una señal. Lucas no duda en aplicar la palabra clara <pruebas>, a
la evidencia de la resurrección de Cristo, después de una plena
investigación por parte de este historiador científico.
sábado, 4 de abril de 2015
domingo, 29 de marzo de 2015
Décimo Mandamiento: No Codiciarás - Éxodo 20:17
Pastora Belkis Fernández
Hay personas que al final de su proyecto de vida, entienden que gastaron energías y esfuerzos que luego se tornan inútiles.
La codicia es un deseo extraviado de querer lo ajeno. El Señor conoce cuando hay codicia por la casa ajena, por la mujer o el hombre ajeno o el carro o cosas que posee alguien. El no codiciar incluye no matar, robar, adulterar y hablar falso testimonio. Hay dos ejemplos visibles, el de David y el de Acan. En 2 Samuel 12, Jehová envió al profeta Natán a amonestar a David y en una metáfora le presentó su propio caso y la sentencia de muerte. El otro caso es de Acan, en Josué 7:21, el codició y dijo: vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda.
Para Jesús todo tipo de afán, que impide que la Palabra de Dios penetre y fructifique, es por la codicia. Según Marcos 4:18-19.
La codicia hace que se pierda todo, lo codiciado y lo no codiciado; David perdió al niño que tuvo con la mujer de Urías y a otros tres hijos más (Amnón, Absalón y Adonías). Acan lo perdió todo. El codicioso está desnudo ante Dios. El resultado de la codicia es una insatisfacción que trae muerte y pérdida. Estemos contentos con techo y abrigo y recuerda que la codicia es la raíz que genera otros pecados. ¡Ten cuidado!
Hay personas que al final de su proyecto de vida, entienden que gastaron energías y esfuerzos que luego se tornan inútiles.
La codicia es un deseo extraviado de querer lo ajeno. El Señor conoce cuando hay codicia por la casa ajena, por la mujer o el hombre ajeno o el carro o cosas que posee alguien. El no codiciar incluye no matar, robar, adulterar y hablar falso testimonio. Hay dos ejemplos visibles, el de David y el de Acan. En 2 Samuel 12, Jehová envió al profeta Natán a amonestar a David y en una metáfora le presentó su propio caso y la sentencia de muerte. El otro caso es de Acan, en Josué 7:21, el codició y dijo: vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda.
Para Jesús todo tipo de afán, que impide que la Palabra de Dios penetre y fructifique, es por la codicia. Según Marcos 4:18-19.
La codicia hace que se pierda todo, lo codiciado y lo no codiciado; David perdió al niño que tuvo con la mujer de Urías y a otros tres hijos más (Amnón, Absalón y Adonías). Acan lo perdió todo. El codicioso está desnudo ante Dios. El resultado de la codicia es una insatisfacción que trae muerte y pérdida. Estemos contentos con techo y abrigo y recuerda que la codicia es la raíz que genera otros pecados. ¡Ten cuidado!
domingo, 22 de marzo de 2015
Pastor Invitado
Invitado Pastor Rafael Reyes
Lectura: I Samuel 2:12
"Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová." RVR
Lectura: I Samuel 2:12
"Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová." RVR
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






