Lectura: Ezequiel 18:1-4
Pastora Belkis Fernández
Cuando las cosas no andan bien creemos a veces que la culpa la tienen los demás o evadimos responsabilidad para no hacer lo correcto. Cada individuo es responsable de su pecado y otros no tienen que pagar los errores que no han cometido. Desde el principio andamos buscando un culpable y las Escrituras nos enseña que el alma que peque esa morirá. (Ezequiel 18:20).
El Señor le habló al profeta Ezequiel y le dijo: “Los israelitas repiten a todas horas ese refrán que dice: “Los padres la hacen, y los hijos la pagan…Sólo morirá aquel que peque.” Veamos tres escenarios: Un padre malo con hijos bueno, el caso de Coré, el Señor lo mató por su rebeldía en contra de Moisés, pero los hijos no; al contrario fueron adoradores. (Números 26:9-11/ Salmos 46). Un padre bueno con un hijo malo, el caso del Rey Ezequías y su hijo Manasés, un hijo malo que destruyó el fundamento del padre (2 Crónicas 33:1-3). Un padre bueno con hijos y nietos buenos, el caso de los Recabitas (Jeremías 35:6-9).
Hay tres aspectos que deseamos destacar:
1. Evita repeticiones de refranes negativos (Caso de los israelitas)
2. Asume responsabilidad y enséñale a tus hijos que el pecado es personal
3. El control, la soberanía y el pago lo tiene el Señor. Mateo
“Sobre todo a cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. No busques el pecado en el otro, no acuses a los demás de tus errores, deja que el Espíritu de Dios monitoree tu corazón y el examen que Dios te haga, no te dejarás en el diagnóstico sino que te ofertará el tratamiento de su gracia.
domingo, 30 de agosto de 2015
domingo, 23 de agosto de 2015
La oración y el Espíritu Santo - Filipenses 1:12-19
Pastor Pedro Julio Fernández
Pablo une como herramientas de poder y fuerza, la oración y el Espíritu Santo ante toda tragedia que le ha acontecido. Para él las cosas negativas han servido para el progreso del evangelio y no para su atraso. Siempre debemos contar con la oración como medio normal y urgente para hablar con Dios y encomendar toda situación ante él y con el Espíritu Santo todo resultará en liberación.
Son dos recursos de mucho valor para la vida del creyente. Las cosas que nos puedan ocurrir que no sean de nuestro agrado, las podemos resolver con la oración gozosa y la suministración del Espíritu Santo. El panorama de Pablo no era bueno, se sentía solo, abandonado, injustamente aprisionado y su testimonio maltratado, pero resolvió por la vía de la oración e involucró a los hermanos de Filipos para que hagan lo mismo y todo lo que se veía malo y contrario, Dios lo revertió en avance y progreso del evangelio.
Pablo une como herramientas de poder y fuerza, la oración y el Espíritu Santo ante toda tragedia que le ha acontecido. Para él las cosas negativas han servido para el progreso del evangelio y no para su atraso. Siempre debemos contar con la oración como medio normal y urgente para hablar con Dios y encomendar toda situación ante él y con el Espíritu Santo todo resultará en liberación.
Son dos recursos de mucho valor para la vida del creyente. Las cosas que nos puedan ocurrir que no sean de nuestro agrado, las podemos resolver con la oración gozosa y la suministración del Espíritu Santo. El panorama de Pablo no era bueno, se sentía solo, abandonado, injustamente aprisionado y su testimonio maltratado, pero resolvió por la vía de la oración e involucró a los hermanos de Filipos para que hagan lo mismo y todo lo que se veía malo y contrario, Dios lo revertió en avance y progreso del evangelio.
domingo, 16 de agosto de 2015
Vestido como Escogidos de Dios
Lectura: Colosenses 3:12-17
Pastora Belkis Fernández
El apóstol Pablo en Colosenses presenta a Jesús como la imagen del Dios invisible y el primogénito de toda creación y nos exhorta a dejar morir en nosotros el pecado y a vestirnos como escogidos de Dios; siendo misericordioso, benigno, humilde, manso y paciente.
Antes de hablar sobre la vida en el hogar, el hace énfasis en el:
1. Perdón
2. Amor
3. Agradecimiento
Quiero articular este pasaje de la Escritura con la ponencia que hizo el Rev. Jerry Porter en Palcon 2015 en Ambrose Univiserty, en Calgary, el presentó cinco prioridades en la vida del creyente:
1. Priorizar ser igual a Cristo
2. Priorizar su esposa/o
3. Priorizar la relación con sus hijos
4. Priorizar su salud
5. Priorizar trabajar para Dios/Ministerio
Jesús en la cruz, anuló el acta de decretos que había contra nosotros (Col.2:14), de manera que todo lo que hagamos sea de palabra o de hecho, hay que hacerlo en el nombre del Señor Jesús (Col.3:17) y la Palabra de Cristo more en abundancia y sea manifiesta con Salmos y canticos espirituales; porque ya hemos muerto y nuestra vida está escondida con Cristo. (Col.3:3-4).
Pastora Belkis Fernández
El apóstol Pablo en Colosenses presenta a Jesús como la imagen del Dios invisible y el primogénito de toda creación y nos exhorta a dejar morir en nosotros el pecado y a vestirnos como escogidos de Dios; siendo misericordioso, benigno, humilde, manso y paciente.
Antes de hablar sobre la vida en el hogar, el hace énfasis en el:
1. Perdón
2. Amor
3. Agradecimiento
Quiero articular este pasaje de la Escritura con la ponencia que hizo el Rev. Jerry Porter en Palcon 2015 en Ambrose Univiserty, en Calgary, el presentó cinco prioridades en la vida del creyente:
1. Priorizar ser igual a Cristo
2. Priorizar su esposa/o
3. Priorizar la relación con sus hijos
4. Priorizar su salud
5. Priorizar trabajar para Dios/Ministerio
Jesús en la cruz, anuló el acta de decretos que había contra nosotros (Col.2:14), de manera que todo lo que hagamos sea de palabra o de hecho, hay que hacerlo en el nombre del Señor Jesús (Col.3:17) y la Palabra de Cristo more en abundancia y sea manifiesta con Salmos y canticos espirituales; porque ya hemos muerto y nuestra vida está escondida con Cristo. (Col.3:3-4).
domingo, 26 de julio de 2015
Cualidades/ Éticas del Creyente - II Pedro 1:5-11
Pastora Belkis Fernández
Ya en la postrimería de su vida el apóstol Pedro aconseja a practicar diferentes cualidades que son básica para no contaminarnos con los estilos erróneas de conducta y para actuar en coherencia a nuestra ética cristiana. El apóstol Pedro anduvo con Jesús, experimentó momentos altos y momentos bajos. Su estilo rápido y violento, su gloria como su sufrimiento, su frustración como su gloria, entre otras experiencias, lo hicieron apto para enlistar cualidades que son parte del perfil de una persona transformada.
Incluyéndose así mismo señala, “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor”. (2 Pedro 1:5-7, versión Reina Valera 1960). ¿Estamos poniendo toda diligencia y añadiendo el carácter de Cristo? El apóstol sabía que iba a morir pronto por Cristo y utiliza el vocabulario de “añadir, agregar, ampliar”, en otras palabras a no ser escaso ni mezquino en nuestra conducta y ética. Si escaseamos, si estas cualidades no abundan; hay peligro.
No caigamos en el olvido, ni en la ceguera espiritual, evitemos caer en una amnesia espiritual. Estemos dispuestos a ejercer nuestra vocación y elección con los más altos estándares de excelencia de un siervo/a esclavo/a de Cristo, consagrado/a seguir el camino de la cruz de Cristo.
Ya en la postrimería de su vida el apóstol Pedro aconseja a practicar diferentes cualidades que son básica para no contaminarnos con los estilos erróneas de conducta y para actuar en coherencia a nuestra ética cristiana. El apóstol Pedro anduvo con Jesús, experimentó momentos altos y momentos bajos. Su estilo rápido y violento, su gloria como su sufrimiento, su frustración como su gloria, entre otras experiencias, lo hicieron apto para enlistar cualidades que son parte del perfil de una persona transformada.
Incluyéndose así mismo señala, “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor”. (2 Pedro 1:5-7, versión Reina Valera 1960). ¿Estamos poniendo toda diligencia y añadiendo el carácter de Cristo? El apóstol sabía que iba a morir pronto por Cristo y utiliza el vocabulario de “añadir, agregar, ampliar”, en otras palabras a no ser escaso ni mezquino en nuestra conducta y ética. Si escaseamos, si estas cualidades no abundan; hay peligro.
No caigamos en el olvido, ni en la ceguera espiritual, evitemos caer en una amnesia espiritual. Estemos dispuestos a ejercer nuestra vocación y elección con los más altos estándares de excelencia de un siervo/a esclavo/a de Cristo, consagrado/a seguir el camino de la cruz de Cristo.
domingo, 5 de julio de 2015
La Gracia de Dios en medio del Enojo
Lectura: Génesis 6:5-8
Pastora Belkis Fernández
Dios mira la maldad y el desenfreno de la humanidad y decide ponerle límites en la tierra, diría Dios no vale la pena darle largura de vida. Siempre habrá algo que saque de quicio a la humanidad. La mezcla con personas descendientes de Caín, la vida sensual y carnal, provocaron que Dios se sienta enojado y decepcionado por el rompimiento del orden creativo.
Ciertamente el pecado se repite, degenerando la divulgación de la mentira con una envoltura de verdades y de justicia social. Dios no es un déspota caudillista, pero hay una reacción de su parte y es arrepentirse de haber creado a la humanidad. En cada época hay que enfrentar un nuevo desafío y hoy no es la excepción, ya que hay una permutación en los valores de la sociedad y es penoso al ver que es acreditado por la sociedad civil y política.
En medio de la ira y lo herido que estaba Dios en su corazón; Dios se fijó en un hombre llamado Noé, pues por su buena conducta decide cubrirlo bajo su gracia. ¿Qué significa su gracia? ¿Qué pasa cuando la maldad va en aumento? El arca de salvación está abierta todavía podemos entrar y mediante Jesucristo, ser justificados por la fe. El apóstol Pablo expresó que cuando el pecado abunda, sobreabunda la gracia de Dios. (Romanos 5:20). Valoremos su gracia, pues ningún ser humano tiene los méritos ni la perfección de sus obras; pero así como Noé encontró gracia así tenemos la oportunidad de vivir en gracia ante los ojos de Dios o dejarnos arrastrar por el diluvio del pecado.
Pastora Belkis Fernández
Dios mira la maldad y el desenfreno de la humanidad y decide ponerle límites en la tierra, diría Dios no vale la pena darle largura de vida. Siempre habrá algo que saque de quicio a la humanidad. La mezcla con personas descendientes de Caín, la vida sensual y carnal, provocaron que Dios se sienta enojado y decepcionado por el rompimiento del orden creativo.
Ciertamente el pecado se repite, degenerando la divulgación de la mentira con una envoltura de verdades y de justicia social. Dios no es un déspota caudillista, pero hay una reacción de su parte y es arrepentirse de haber creado a la humanidad. En cada época hay que enfrentar un nuevo desafío y hoy no es la excepción, ya que hay una permutación en los valores de la sociedad y es penoso al ver que es acreditado por la sociedad civil y política.
En medio de la ira y lo herido que estaba Dios en su corazón; Dios se fijó en un hombre llamado Noé, pues por su buena conducta decide cubrirlo bajo su gracia. ¿Qué significa su gracia? ¿Qué pasa cuando la maldad va en aumento? El arca de salvación está abierta todavía podemos entrar y mediante Jesucristo, ser justificados por la fe. El apóstol Pablo expresó que cuando el pecado abunda, sobreabunda la gracia de Dios. (Romanos 5:20). Valoremos su gracia, pues ningún ser humano tiene los méritos ni la perfección de sus obras; pero así como Noé encontró gracia así tenemos la oportunidad de vivir en gracia ante los ojos de Dios o dejarnos arrastrar por el diluvio del pecado.
domingo, 21 de junio de 2015
Confianza ante las Amenazas - Salmo 27:3
Pastora Belkis Fernández
David no ignora las amenazas sino más bien facilita un patrón de confianza en medio de las adversidades. ¿Qué pasa cuando hay peligro? ¿Cómo reaccionamos ante el problema y ante Dios?
David sabía de qué Dios era capaz ser por él, es por eso expresó, “Aunque un ejército acampe contra mí, no temeré mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiando”. Esa fue su declaración de fe. No esconde la magnitud del problema, lo compara como un ejército de guerra; pero confiaba en que Dios por lo menos lo iba a esconder. No tenía la imagen de un Dios tosco, áspero, intocable impenetrable; sino más bien de un Dios hermoso, agradable y digno de ser contemplado. David entra en un dialogo de confianza diciéndole, “yo te contemplo y tú me esconde Yo veo tu hermosura y tú me reserva sobre una roca.
Hay ocasiones que alargamos las dificultades sea por el proceso que nos ha tocado o porque le hemos fallado al Señor, y/o porque nos desesperamos. David encontró alivio, con solo de que Dios lo escondiera. Confiemos en nuestro Padre celestial, pidamos su cobertura y disfrutemos su presencia. No deje que los temores y las amenazas limiten el contemplar la hermosura de nuestro Dios.
David no ignora las amenazas sino más bien facilita un patrón de confianza en medio de las adversidades. ¿Qué pasa cuando hay peligro? ¿Cómo reaccionamos ante el problema y ante Dios?
David sabía de qué Dios era capaz ser por él, es por eso expresó, “Aunque un ejército acampe contra mí, no temeré mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiando”. Esa fue su declaración de fe. No esconde la magnitud del problema, lo compara como un ejército de guerra; pero confiaba en que Dios por lo menos lo iba a esconder. No tenía la imagen de un Dios tosco, áspero, intocable impenetrable; sino más bien de un Dios hermoso, agradable y digno de ser contemplado. David entra en un dialogo de confianza diciéndole, “yo te contemplo y tú me esconde Yo veo tu hermosura y tú me reserva sobre una roca.
domingo, 14 de junio de 2015
Servir sin olvidar la cruz - Mateo 20:20-23
Pastora Belkis Fernández
Hay que servir mediante la cruz. La madre de los hijos de Zebedeos quería una posición de poder, quizás vio el potencial que tenían sus hijos. Jesús le preguntó ¿Qué quieres? Ordena que mis hijos estén en tu reino, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús le dijo: Tú no sabe lo que pides. Estas pidiendo beber de mi cáliz y ser bautizado con mi bautismo. La madre quería una posición de prestigio y honra para sus hijos. Los diez discípulos se enojaron y también querían privilegios. El precio que pagaron fue alto, en Hechos 12:1 vemos que Santiago fue torturado y muerte. En Apocalipsis 1:9 encontramos que Juan fue expatriado en Patmos. ¿Qué diría su madre luego? ¿Que nos aconsejaría ella hoy?
El afán de ser grande puede convertirse en una tentación y ser el mismo satanás que este ofreciendo un reino de rosas sin espina, un evangelio sin cruz. Para servir no se necesita más que a una persona en necesidad. Para servir no se necesita un pulpito y una corbata, se necesita ser verdaderos adoradores. El desafío es mayor cuando pensamos que servimos solo en una iglesia, o en una institución y no nos damos cuenta que aun en nuestra casa, con el amigo, con el vecino, con el compañero de trabajo, entre otros; son parte de nuestro campo. El servicio no es algo mitológico, ni para ganar adeptos, ni por influencia. Se sirve por amor, tomando su cruz, postrado ante Jesús y abierto a la voz del Espíritu que nos redarguye.
Hay que servir mediante la cruz. La madre de los hijos de Zebedeos quería una posición de poder, quizás vio el potencial que tenían sus hijos. Jesús le preguntó ¿Qué quieres? Ordena que mis hijos estén en tu reino, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús le dijo: Tú no sabe lo que pides. Estas pidiendo beber de mi cáliz y ser bautizado con mi bautismo. La madre quería una posición de prestigio y honra para sus hijos. Los diez discípulos se enojaron y también querían privilegios. El precio que pagaron fue alto, en Hechos 12:1 vemos que Santiago fue torturado y muerte. En Apocalipsis 1:9 encontramos que Juan fue expatriado en Patmos. ¿Qué diría su madre luego? ¿Que nos aconsejaría ella hoy?
El afán de ser grande puede convertirse en una tentación y ser el mismo satanás que este ofreciendo un reino de rosas sin espina, un evangelio sin cruz. Para servir no se necesita más que a una persona en necesidad. Para servir no se necesita un pulpito y una corbata, se necesita ser verdaderos adoradores. El desafío es mayor cuando pensamos que servimos solo en una iglesia, o en una institución y no nos damos cuenta que aun en nuestra casa, con el amigo, con el vecino, con el compañero de trabajo, entre otros; son parte de nuestro campo. El servicio no es algo mitológico, ni para ganar adeptos, ni por influencia. Se sirve por amor, tomando su cruz, postrado ante Jesús y abierto a la voz del Espíritu que nos redarguye.
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