Pastor Pedro Julio Fernández
De acuerdo a la Biblia Esquematizada, es el séptimo mandamiento y tiene lugar cuando una persona casada, hombre o mujer, tiene relaciones con alguien que no es su esposa o esposo. Este mandamiento se aplica a hombre o a mujer. Jesús enseña que el adulterio no se limita al acto físico en sí, sino también al deseo que conduce al acto (Mateo 5:27-30).
La infidelidad es parte de las aberraciones que practicaban los pueblos asentados en Palestina como nos dice Levítico 18:20-30
La maldad de los amorreos era tan grande que se echaban varones con varones y varones con animales. Su perversión llegó a niveles nunca antes visto y las naciones se corrompieron hasta que la tierra figuradamente los vomitó. Los actos contrarios a la naturaleza son rechazados por la misma naturaleza, la cual reacciona con gemidos indecibles de dolor (enfermedades, trastornos sicológicos, muerte, etc.)
Esta sociedad de hoy está pervertida y le llama bueno a lo malo y a lo bueno le llama malo (Isaías 5:20-21). Mientras Dios le llama abominación a las relaciones homosexuales, contaminación a las relaciones infieles (adulterio) y le llama perversión a las relaciones de humanos y animales, la sociedad le llama derechos civiles. Las personas que practican estas cosas están expuestas a las mismas consecuencias que los amorreos. Esta declaración no es una declaración de odio ni de discriminación contra los que practican estas cosas, es una declaración de que esa práctica está mal y en vez de promoverla hay que corregirla.
Pablo les dice a los corintios: Pero vosotros cometéis el agravio y defraudáis, ¡y esto a los hermanos! ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios (1 Cor 6:7-10).
No se debe practicar el pecado de la infidelidad (adulterio) porque quienes lo hagan no entrarán en el reino de Dios. La práctica de las relaciones sexuales son únicas y propias del matrimonio.
domingo, 15 de febrero de 2015
domingo, 8 de febrero de 2015
Sexto Mandamiento: No Mataras - Éxodo 20:13
Pastora Belkis Fernández
No mataras significa no solo privar a alguien de vivir intencionalmente y cometer un asesinato, sino también perjudicar a alguien con actitudes de odio, desprecio y palabras. En Mateo 5:21-25, Jesús amplió este mandamiento diciendo: “21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio…"
Es homicida aquel que en su corazón tiene odio. La Escritura dice: Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida y ningún homicida tiene vida eterna. (1 Juan 3:15). Caín, asesinó a su hermano Abel; pero antes de matarlo su rostro estaba decaído, y aun así Dios le advirtió que el pecado estaba a la puerta. Para muchos la vida no tiene valor, de ahí que optan por el suicidio, otros desahuciados por una enfermedad optan por la eutanasia, al igual que el aborto que es matar la vida de un inocente. El pecado está arrastrando tanto a la humanidad que el lenguaje que se escucha es de sicarios, delincuencia organizada, ventas de órganos, entre otros. Jesús quiere evitar todo esto y enfocarse en la prevención, de ahí que fue más allá, e incluyó el enojo, el abuso verbal y la difamación, entre otros, para evitar que se llegue a la crueldad de cometer un homicidio.
Para el “abuso verbal”; por lo menos en Canadá, no hay condena ni juicio de llevar a la corte; pero el resultado en muchos hogares es de muerte y destrucción emocional, espiritual y hasta física. En conclusión, controlemos nuestro carácter-temperamento, fomentemos el amarnos los unos a los otros, acudamos al perdón, cuidemos nuestros labios y apartémonos del pecado.
No mataras significa no solo privar a alguien de vivir intencionalmente y cometer un asesinato, sino también perjudicar a alguien con actitudes de odio, desprecio y palabras. En Mateo 5:21-25, Jesús amplió este mandamiento diciendo: “21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio…"
Es homicida aquel que en su corazón tiene odio. La Escritura dice: Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida y ningún homicida tiene vida eterna. (1 Juan 3:15). Caín, asesinó a su hermano Abel; pero antes de matarlo su rostro estaba decaído, y aun así Dios le advirtió que el pecado estaba a la puerta. Para muchos la vida no tiene valor, de ahí que optan por el suicidio, otros desahuciados por una enfermedad optan por la eutanasia, al igual que el aborto que es matar la vida de un inocente. El pecado está arrastrando tanto a la humanidad que el lenguaje que se escucha es de sicarios, delincuencia organizada, ventas de órganos, entre otros. Jesús quiere evitar todo esto y enfocarse en la prevención, de ahí que fue más allá, e incluyó el enojo, el abuso verbal y la difamación, entre otros, para evitar que se llegue a la crueldad de cometer un homicidio.
Para el “abuso verbal”; por lo menos en Canadá, no hay condena ni juicio de llevar a la corte; pero el resultado en muchos hogares es de muerte y destrucción emocional, espiritual y hasta física. En conclusión, controlemos nuestro carácter-temperamento, fomentemos el amarnos los unos a los otros, acudamos al perdón, cuidemos nuestros labios y apartémonos del pecado.
domingo, 1 de febrero de 2015
Quinto Mandamiento: Honra a tu padre y a tu madre - Éxodo 20:12
Pastora Belkis Fernández
Honra a tus padres con palabras, hechos, gestos, actitudes y cuida de ellos. Honrar significa respetar, dar mérito y premiar a alguien. (Dicc. Larousse 2004). A los padres hay que honrarlo por su rango de padre, diseñado por el mismo Dios. Si deseas que te vaya bien, hónralo, es el primer mandamiento con promesas. Efesios 6:2-3. Jesús observó la indiferencia de hijos hacia sus padres, decían Corbán, que significaba ofrenda a Dios y daban más mérito a las tradiciones; invalidando la Palabra de Dios. Marcos 7:11-13.
Es mucho más grande el desafío cuando los padres son inmigrantes y no hablan el idioma que sus hijos hablan. Hay hijos que se avergüenzan de sus padres, otros los ignoran porque no saben manejar la comunicación cibernética, otros se avergüenza de su cultura y hasta de su propia identidad.
Deshonrar a los padres, es deshonrar al mismo Dios. El apóstol Pablo reconoce que en los últimos tiempos esos espíritus de hijos rebeldes atacarían a esta sociedad. (2 Timoteo 3:1). Como osa herida o como guerreros espirituales debemos mantenernos ante el Altísimo. El temor a Dio es determinante para que los hijos sean corona de los padres en la vejez.
Hijos, dirígete a tus padres con un vocabulario de respeto, no hable de sus errores. Si eres padre, no deforme a tus hijos. Enséñale a ser dócil, sumiso, a aceptar la reprensión, a ser obediente y respetuoso; este es un ejercicio de la vida diaria. La Biblia es el mejor recurso para formar a nuestros hijos. Calendariza todos los años estudiar Proverbios y Eclesiastés con tus hijos, ahí vas a encontrar el lenguaje de: Oye, guarda, obedécele, reten y no olvides mis mandamientos.
Honra a tus padres con palabras, hechos, gestos, actitudes y cuida de ellos. Honrar significa respetar, dar mérito y premiar a alguien. (Dicc. Larousse 2004). A los padres hay que honrarlo por su rango de padre, diseñado por el mismo Dios. Si deseas que te vaya bien, hónralo, es el primer mandamiento con promesas. Efesios 6:2-3. Jesús observó la indiferencia de hijos hacia sus padres, decían Corbán, que significaba ofrenda a Dios y daban más mérito a las tradiciones; invalidando la Palabra de Dios. Marcos 7:11-13.
Es mucho más grande el desafío cuando los padres son inmigrantes y no hablan el idioma que sus hijos hablan. Hay hijos que se avergüenzan de sus padres, otros los ignoran porque no saben manejar la comunicación cibernética, otros se avergüenza de su cultura y hasta de su propia identidad.
Deshonrar a los padres, es deshonrar al mismo Dios. El apóstol Pablo reconoce que en los últimos tiempos esos espíritus de hijos rebeldes atacarían a esta sociedad. (2 Timoteo 3:1). Como osa herida o como guerreros espirituales debemos mantenernos ante el Altísimo. El temor a Dio es determinante para que los hijos sean corona de los padres en la vejez.
Hijos, dirígete a tus padres con un vocabulario de respeto, no hable de sus errores. Si eres padre, no deforme a tus hijos. Enséñale a ser dócil, sumiso, a aceptar la reprensión, a ser obediente y respetuoso; este es un ejercicio de la vida diaria. La Biblia es el mejor recurso para formar a nuestros hijos. Calendariza todos los años estudiar Proverbios y Eclesiastés con tus hijos, ahí vas a encontrar el lenguaje de: Oye, guarda, obedécele, reten y no olvides mis mandamientos.
domingo, 25 de enero de 2015
Mensaje: Cuarto Mandamiento: El día de descanso - Éxodo 20:8-11
Pastor Pedro Julio Fernández
Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó (Éxodo 20:8-11).
Este es el cuarto de los diez mandamientos y beneficia directamente a quien lo obedece y lo practica. Dios hizo la semana de siete días y le dio al hombre seis días para que haga todas sus cosas laborales y para que no se olvide le dijo acuérdate del día de reposo para apartarlo para Dios y no trabajar. Note que este mandamiento no está en forma de NO, sino en forma de AGENDA para que hagas previsión en seis días laborables y descanse en uno.
La referencia para tal mandamiento es que Dios mismo quien no se cansa de nada porque es OMNIPOTENTE, hizo toda la creación en seis días y descansó el séptimo, es decir, no hizo nada (Génesis 2:1-3).
La obediencia a Dios de no trabajar toda la semana nos lleva a otro descanso, del cual se nos dice que: procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia (Hebreos 4:11). No descansar un día es un acto de desobediencia que tiene consecuencias inmediatas en las facturas que el cuerpo pasa.
Matarse por trabajar no es saludable para el cuerpo el cual necesita el descanso para reponer energías. Por demás es que os levantéis de madrugada y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores, pues que a su amado dará Dios el sueño (Salmos 127:2 y Eclesiastés 8:16).
Gráficamente el predicador en el libro de Eclesiastés habla de un hombre que no tiene familia y no se cansa de trabajar en un afán desmedido por obtener dinero. Eso es defraudar su vida haciéndose un daño innecesario (Eclesiastés 4:8).
He aquí algunos pasajes bíblicos que hablan de no ser religiosos en la observación de un día específico y de cómo la iglesia cristiana cuyos primeros integrantes eran judíos, comenzaron a observar el primer día de la semana (domingo) en vez del séptimo día (sábado):
Colosenses 2:16-17 (evitar juicio entre día y día)
Gálatas 4:9-10 (Pablo reprende lo religioso)
Romanos 14:5-7 (diferencia entre día y día)
Juan 20:1 y 19 (Jesús se levantó el domingo)
Hechos 21:25 (no se habló del sábado)
Hechos 20:7 (domingo de reunión)
1 Corintios 16:2 (domingo de reunión)
Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó (Éxodo 20:8-11).
Este es el cuarto de los diez mandamientos y beneficia directamente a quien lo obedece y lo practica. Dios hizo la semana de siete días y le dio al hombre seis días para que haga todas sus cosas laborales y para que no se olvide le dijo acuérdate del día de reposo para apartarlo para Dios y no trabajar. Note que este mandamiento no está en forma de NO, sino en forma de AGENDA para que hagas previsión en seis días laborables y descanse en uno.
La referencia para tal mandamiento es que Dios mismo quien no se cansa de nada porque es OMNIPOTENTE, hizo toda la creación en seis días y descansó el séptimo, es decir, no hizo nada (Génesis 2:1-3).
La obediencia a Dios de no trabajar toda la semana nos lleva a otro descanso, del cual se nos dice que: procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia (Hebreos 4:11). No descansar un día es un acto de desobediencia que tiene consecuencias inmediatas en las facturas que el cuerpo pasa.
Matarse por trabajar no es saludable para el cuerpo el cual necesita el descanso para reponer energías. Por demás es que os levantéis de madrugada y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores, pues que a su amado dará Dios el sueño (Salmos 127:2 y Eclesiastés 8:16).
Gráficamente el predicador en el libro de Eclesiastés habla de un hombre que no tiene familia y no se cansa de trabajar en un afán desmedido por obtener dinero. Eso es defraudar su vida haciéndose un daño innecesario (Eclesiastés 4:8).
He aquí algunos pasajes bíblicos que hablan de no ser religiosos en la observación de un día específico y de cómo la iglesia cristiana cuyos primeros integrantes eran judíos, comenzaron a observar el primer día de la semana (domingo) en vez del séptimo día (sábado):
Colosenses 2:16-17 (evitar juicio entre día y día)
Gálatas 4:9-10 (Pablo reprende lo religioso)
Romanos 14:5-7 (diferencia entre día y día)
Juan 20:1 y 19 (Jesús se levantó el domingo)
Hechos 21:25 (no se habló del sábado)
Hechos 20:7 (domingo de reunión)
1 Corintios 16:2 (domingo de reunión)
domingo, 18 de enero de 2015
Tercer Mandamiento: No Tomaras El Nombre De Jehová En Vano - Éxodo 20:7
Pastora Belkis Fernández
La falta de respeto e irreverencia al nombre de Jehová es atentar contra su carácter santo y sagrado. Falsas expectativas, promesas, juramentos y hasta oraciones con un trasfondo de mentiras; ponen el nombre de Dios en vano.
Hay chistes que ridiculizan el nombre del Señor ya que insultan y ofenden su Nombre. El Señor le dijo a Moisés, “Yo soy el que Soy”. (Éxodo 3:14), tranquilo Moisés, si mi deidad está presente; no te dejes amilanar de los demás. ¿Qué pasa si corremos como los demás?
Hay vocabularios, frases y expresiones que tenemos que quitarla de nuestros labios ya que podemos tomar el nombre de Dios en vano. ¡Te lo juro por Dios! ¡Santo Dios!, entre otras.
La palabra vano, viene del latín vanus, que significa carecer de sustancia o contenido, o que es inútil e ineficaz (Dic. Larousse 2004). Analiza a la luz de las Escrituras las cosas que ocurren, ya que algunos blasfeman y se corrompen como animales. (Judas 1:10)
¿Cuál es nuestra actitud frente a esa película o ese show que estás viendo y donde no hay respeto a Dios? ¿Es usted de lo que se ríe y participa de los insultos que le hacen a nuestro Dios?
Lo penoso es adentro, en el cuerpo de Cristo profanar su Nombre, relajar lo sagrado, a costa de prácticas vanas, utilizando su nombre como un amuleto, blasfemando su nombre, viviendo sin fruto, incongruente e incompatible con la naturaleza santa de nuestro Dios. Dejemos el afán de convertir lo santo en profano, de importantizar la atracción por encima de una relación única con nuestro Dios que es verdadero, no tomemos su Nombre en vano.
La falta de respeto e irreverencia al nombre de Jehová es atentar contra su carácter santo y sagrado. Falsas expectativas, promesas, juramentos y hasta oraciones con un trasfondo de mentiras; ponen el nombre de Dios en vano.
Hay chistes que ridiculizan el nombre del Señor ya que insultan y ofenden su Nombre. El Señor le dijo a Moisés, “Yo soy el que Soy”. (Éxodo 3:14), tranquilo Moisés, si mi deidad está presente; no te dejes amilanar de los demás. ¿Qué pasa si corremos como los demás?
Hay vocabularios, frases y expresiones que tenemos que quitarla de nuestros labios ya que podemos tomar el nombre de Dios en vano. ¡Te lo juro por Dios! ¡Santo Dios!, entre otras.
La palabra vano, viene del latín vanus, que significa carecer de sustancia o contenido, o que es inútil e ineficaz (Dic. Larousse 2004). Analiza a la luz de las Escrituras las cosas que ocurren, ya que algunos blasfeman y se corrompen como animales. (Judas 1:10)
¿Cuál es nuestra actitud frente a esa película o ese show que estás viendo y donde no hay respeto a Dios? ¿Es usted de lo que se ríe y participa de los insultos que le hacen a nuestro Dios?
Lo penoso es adentro, en el cuerpo de Cristo profanar su Nombre, relajar lo sagrado, a costa de prácticas vanas, utilizando su nombre como un amuleto, blasfemando su nombre, viviendo sin fruto, incongruente e incompatible con la naturaleza santa de nuestro Dios. Dejemos el afán de convertir lo santo en profano, de importantizar la atracción por encima de una relación única con nuestro Dios que es verdadero, no tomemos su Nombre en vano.
domingo, 11 de enero de 2015
Segundo Mandamiento: No te harás imagen - Éxodo 20:4-6
Pastora Belkis Fernández
No te harás imagen. Este segundo mandamiento sigue presente. No sólo las prácticas de adorar imágenes en la religión popular son despreciadas por Dios, sino también las nuevas formas de imágenes y de modelos que rigen la sociedad de hoy. El sincretismo y la a culturalización caminan juntos. Hoy hasta un animal como un perro, es venerado en la forma en que se dedican a convivir con ese animal. Levantar altares a personajes; estrellas, galanes, actores del entretenimiento, actores religiosos y protagonistas; eso es pecado.
Dedicar más tiempo que a Dios a los medios cibernéticos, el querer venderse como una imagen atractiva es algo peligroso y convertir la familia en su dios. Es una falta ante Dios, tener el carácter flojo y ambivalente como el sacerdote Aarón, elaborando imágenes y también adorando a Dios; o como el levita que visitó a Micaía, el cual ni siquiera lo reprendió. (Jueces 17:7).
Salomón se dejó influenciar por mujeres paganas, permitiendo imágenes para complacer a sus mujeres. Hubo ocasiones donde cada pueblo fabricó su propio dios y Dios les envió leones para que lo mataran. Tuvo Dios que mandar esos leones, como juicio para hacerlo pensar. 2 Reyes 17:25.
Hay que imitar la actitud de Pedro, Juan, Pablo y Bernabé, estos siervos no compartieron la gloria de Dios sino que rasgaron sus vestiduras, cuando ya lo tenían como dioses, lo reprendió. Derribemos esos altares, de lo contrario esas imágenes te alejarán del Dios verdadero. Controla tus ojos ya que no se cansan de ver. Ecles.1:8. No contaminemos su adoración. Dios es Espíritu, adórale en espíritu y en verdad.
No te harás imagen. Este segundo mandamiento sigue presente. No sólo las prácticas de adorar imágenes en la religión popular son despreciadas por Dios, sino también las nuevas formas de imágenes y de modelos que rigen la sociedad de hoy. El sincretismo y la a culturalización caminan juntos. Hoy hasta un animal como un perro, es venerado en la forma en que se dedican a convivir con ese animal. Levantar altares a personajes; estrellas, galanes, actores del entretenimiento, actores religiosos y protagonistas; eso es pecado.
Dedicar más tiempo que a Dios a los medios cibernéticos, el querer venderse como una imagen atractiva es algo peligroso y convertir la familia en su dios. Es una falta ante Dios, tener el carácter flojo y ambivalente como el sacerdote Aarón, elaborando imágenes y también adorando a Dios; o como el levita que visitó a Micaía, el cual ni siquiera lo reprendió. (Jueces 17:7).
Salomón se dejó influenciar por mujeres paganas, permitiendo imágenes para complacer a sus mujeres. Hubo ocasiones donde cada pueblo fabricó su propio dios y Dios les envió leones para que lo mataran. Tuvo Dios que mandar esos leones, como juicio para hacerlo pensar. 2 Reyes 17:25.
Hay que imitar la actitud de Pedro, Juan, Pablo y Bernabé, estos siervos no compartieron la gloria de Dios sino que rasgaron sus vestiduras, cuando ya lo tenían como dioses, lo reprendió. Derribemos esos altares, de lo contrario esas imágenes te alejarán del Dios verdadero. Controla tus ojos ya que no se cansan de ver. Ecles.1:8. No contaminemos su adoración. Dios es Espíritu, adórale en espíritu y en verdad.
domingo, 4 de enero de 2015
No tendrás dioses ajenos: El primer de los diez mandamientos - Éxodo 20:1-3
Pastora Belkis Fernández
¿Cuáles son dioses ajenos? Son prácticas de sustituir o reemplazar a Dios por cosas temporales en las cuales les damos más importancia a esas cosas o personas más que a Dios. El cuerpo, el ejercicio físico, la casa, el dinero, los amigos, la recreación, la vida sensual, la profesión, los amigos, las fiestas, la familia, el ego mismo, la obstinación o desobediencia, entre otras prácticas comunes.
El Señor sabia el corazón del pueblo y les recuerda “Yo soy Jehová tu Dios que te saque de casa de servidumbre. Dios nos sacó del lodo cenagoso, y el pecado que es símbolo de esclavitud, no se enseñorea de nosotros.
No tenga dioses ajenos, ten una relación personal, de amigo y confidente con Dios. Lo que somos, hacemos y nuestras expresiones y vocabularios tienen que reflejar que la gloria de Dios se ha manifestado en nuestras vidas, que dependemos de Él y su Nombre debe ser exaltado.
Quitemos los dioses visibles e invisibles para los hombres. No hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia. Hebreos 4:13. Otros pueblos adoraban a otros dioses, pero nosotros no podemos dejar que esas prácticas dominen nuestras vidas. Sometamos nuestros pensamientos al dominio del Espíritu de Dios. Jesús dijo que no se puede servir a dos señores(a Dios y al materialismo/mammon. Mateo 6:24). Saúl cayó en la idolatría por su obstinación y desobediencia y perdió la oportunidad de ser ungido como rey de Israel. Hay pérdidas cuando comprometemos el lugar de Dios.
¡Ten cuidado! ¿De quién dependes, a qué le dedica más tiempo, más energía y recursos? No tengas dioses en tu corazón.
¿Cuáles son dioses ajenos? Son prácticas de sustituir o reemplazar a Dios por cosas temporales en las cuales les damos más importancia a esas cosas o personas más que a Dios. El cuerpo, el ejercicio físico, la casa, el dinero, los amigos, la recreación, la vida sensual, la profesión, los amigos, las fiestas, la familia, el ego mismo, la obstinación o desobediencia, entre otras prácticas comunes.
El Señor sabia el corazón del pueblo y les recuerda “Yo soy Jehová tu Dios que te saque de casa de servidumbre. Dios nos sacó del lodo cenagoso, y el pecado que es símbolo de esclavitud, no se enseñorea de nosotros.
No tenga dioses ajenos, ten una relación personal, de amigo y confidente con Dios. Lo que somos, hacemos y nuestras expresiones y vocabularios tienen que reflejar que la gloria de Dios se ha manifestado en nuestras vidas, que dependemos de Él y su Nombre debe ser exaltado.
Quitemos los dioses visibles e invisibles para los hombres. No hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia. Hebreos 4:13. Otros pueblos adoraban a otros dioses, pero nosotros no podemos dejar que esas prácticas dominen nuestras vidas. Sometamos nuestros pensamientos al dominio del Espíritu de Dios. Jesús dijo que no se puede servir a dos señores(a Dios y al materialismo/mammon. Mateo 6:24). Saúl cayó en la idolatría por su obstinación y desobediencia y perdió la oportunidad de ser ungido como rey de Israel. Hay pérdidas cuando comprometemos el lugar de Dios.
¡Ten cuidado! ¿De quién dependes, a qué le dedica más tiempo, más energía y recursos? No tengas dioses en tu corazón.
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