domingo, 23 de septiembre de 2018

El Poder de las Palabras

Lectura: Salmo 19:7-14
Pastor Alfredo Arévalo

"La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón. ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias;Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío." 
Salmo 19:7-14 (RVR)

domingo, 16 de septiembre de 2018

Conviene que “Yo” Disminuya Parte 2

Lectura: Juan 3:30/Mateo 11:11
Pastora Belkis Fernández

“Yo no soy el Cristo” dijo Juan el Bautista cuando los líderes religiosos preguntaron acerca de su identidad. Juan 1:20. El aclaró no era el más importante.

Observamos previamente lo siguiente:
  • Juan el Bautista no había sido encarcelado. Juan 3:24 
  • Hubo discusión entre los discípulos de Juan y los de Jesús. El bautiza y “Todos vienen a El” 
  • ¿Qué aprendemos de la actitud de Juan? Juan 3:27 
Dos grupos estaban en tensión y conflicto, hasta que Juan el Bautista les aclaró que esto era necesario que acontezca. ¿Sería que enfrentaban una atmósfera de competencia? Diría Juan, yo no compito con Jesús, soy amigo y me gozo de lo que está pasando. ¿Qué mensaje nos deja Juan a nosotros hoy?
  1. ¿Nos gozamos cuando tenemos que ceder hasta morir a nuestro propio yo? 
  2. ¿Qué es necesario hacer para levantar a Jesús y ser reducido? 
  3. Cuando Dios te envía, El coloca su Palabra en tu boca y él no te da el Espíritu por medida. Juan el Bautista disminuyó sin buscar explicaciones. 
En Mateo 11, vemos el otro escenario, cuando ya Juan el Bautista estaba encarcelado, tuvo confusión y no estaba seguro de que Jesús era el Mesías. ¿Cuál puede ser una de la razón? El mensaje de juicio que esperaba que Jesús anunciara. Ver Mateo 3:12” Su aventador está en su mano…”. ¿De qué manera le responde Jesús a Juan?

Dejemos el juicio y actuemos como Jesús actuó, no con palabras sino con hechos concretos, ¿Qué oyes? ¿Qué ves? Un mensaje de misericordia. porque la misericordia triunfa sobre el juicio. Santiago 2:13. Escuché a alguien decir tu trabajo no es convertir, tu trabajo es amar, sin importar su condición.


domingo, 9 de septiembre de 2018

Conviene que “Yo” Disminuya

Lectura: Juan 3:30
Pastora Belkis Fernández

Jesús reconoce la atracción que siente el hombre en el mundo y la decisión mayoritaria de amar más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. ¿Por qué no vienen a luz? Para no ser descubierto y para que sus obras no sean reprendidas.

Es a partir de este momento que encontramos un posible conflicto el cual fue aclarado por Juan el Bautista porque ya había dos maestros, predicadores anunciado el evangelio, tanto Juan como Jesús y ambos también bautizaban, pero solo uno es el Salvador. ¿No será que enfrentaban una atmósfera de competencia?

¿Qué era lo que les preocupaba a los discípulos de Juan? ¡Que aquel maestro llamado Jesús bautizaba más y que todos se iban con el! No era fácil, pero entendió su parte. ¿Qué actitud tomó Juan? 
Tranquilo, todo lo que está pasando es parte del plan de Dios. Para que entiendan mejor le dijo que el que tiene la esposa es el esposo. ¿Qué enseñanza tan transparente nos deja Juan?

Diría, yo no compito con Jesús, soy amigo y me gozo de lo que está pasando. ¿Qué mensaje nos deja Juan a nosotros hoy?
  1. ¿Realmente nos gozamos cuando tenemos que ceder, disminuir y hasta morir a nuestro propio yo? 
  2. ¿Qué es necesario hacer para levantar a Jesús? ser reducido y ser reemplazado levantando a Jesús? 
  3. Cuando Dios te envía, él no te corta el llamado, él no te da el Espíritu por medida 
Juan el Bautista, entendió su parte aquí en la tierra. Aquietó a sus seguidores y disminuyó y no buscó explicaciones, sino más bien entendió que el control absoluto no está en la tierra, sino en el cielo, que depende lo que Dios decida. 


domingo, 2 de septiembre de 2018

El Hombre Interior

Lectura: 2 Corintios 4:16-18
Pastor Pedro Julio Fernández

El ser humanos es un ser tripartito, es decir, tiene tres partes en su composición. El cuerpo es la única parte visible y el espíritu y el alma son invisibles e intangibles (1 Tes 5:23). El cuerpo es el hombre exterior que se va desvaneciendo con el tiempo y por las enfermedades. El hombre interior se va renovando día a día hasta llegar a la estatura de un varón perfecto (Efesios 4:13)

Solo la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón (Hebreos 4:12). La palabra de Dios puede recorrer la totalidad del ser humano en los ámbitos del hombre exterior y hombre interior

Cuando Pablo narraba las vicisitudes por las cuales pasaba escribió diciendo: Por tanto, no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo, nuestro hombre interior se renueva de día en día. Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas (2 Cor 4:16-18).

De la misma forma los hijos de Coré cuando estaban en momentos angustiosos se decían: Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle,

Salvación mía y Dios mío.

domingo, 26 de agosto de 2018

Los Dones y los Frutos

Lectura: Mateo 7:21-23/Lucas 6:43-44

Pastora Belkis Fernández

El Señor está interesado en los frutos, Jesús dijo no todo el que me dice Señor, Señor entrará al reino de los cielos. Podemos usar nuestros dones y dejarnos usar en nuestra área más fuerte, mostrando a los demás nuestros talentos, pero a través de los dones, no se alcanza salvación. Dios busca frutos, frutos de obediencia a su Palabra, de arrepentimiento y lealtad.

Una fe estéril, una fe de boca, una fe de apariencia no es la que toca el corazón del Señor, es de ahí que Santiago dice que la fe puede estar muerta y el apóstol Pablo le habla a Timoteo acerca de que su formación no procedió de una fe fingida.

Los dones y/o talentos son importantes para el crecimiento espiritual del cuerpo de Cristo, pero si esos dones no están acompañados de los frutos, de nada sirve, el Señor espera que fructifiquemos. ¿Están los frutos sujetos a las circunstancias del creyente?

Muchos hacían obras que hasta podían impresionar a muchos, eran grandes obras y Jesús mismo los condenó porque hacían obras, predicaban, echaban fuera demonios, servían de diferentes formas, hacían milagros, pero ninguno había tenido un genuino encuentro con Jesús.

Apartados de mí dice el Señor a aquellos que, a pesar de haber recibido dones, no tenían frutos. ¿Se contradice la Palabra? ¡No! Simplemente que la seguridad de nuestra salvación no descansa en los dones que ejercemos sino en los frutos. Un árbol malo, no puede producir buen fruto. Cuando damos frutos dignos de arrepentimiento, entonces estamos aptos para ejercer nuestros dones para la gloria del Señor, y crecimiento y desarrollo espiritual.

domingo, 12 de agosto de 2018

Una Renovación Completa

Lectura: Romanos 12:1-2
Pastora Belkis Fernández

¿Quién ha conocido la mente del Señor? ¿Quién llegó hacer su consejero? A veces pensamos que podemos leer el pensamiento de Dios. Pablo dice porque de Él, por El y para El son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Rom 11:34

El apóstol Pablo reconoce cuán grandes son las misericordias de Dios, y de ahí pide que sometamos nuestras vidas en un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Un sacrificio distinto a como lo hacían en el antiguo pacto, llevando un animal para ser sacrificado y de esa forma obtener la redención de su pecado, sino más bien colocando el cuerpo y la mente como un terreno en el cual tenemos que estar cuidando, para así morir al pecado y como creyente ser instrumento de justicia.

El ser humano es fácil de acomodarse a lo que ve, lo que oye y lo que cree que necesita, por esa razón dice no nos conformemos a los valores y conducta que predomina en este mundo, sino que procedamos a una renovación completa que nos permita comprobar su perfecta voluntad.

¿Qué pasa cuando hay una renovación completa?
  1. Disciplinamos la mente, llenándola de las Escrituras 
  2. Vivimos sin correr ni seguir la moda o los valores del mundo 
  3. Mantenemos una actitud humilde, aplicando la cordura sobre nosotros mismos 
¿Cómo sometemos a prueba nuestra voluntad en nuestra vida diaria? ¿Realmente usamos la mente y la razón para comprobar la aprobación de Dios? ¿Tomamos decisiones solo en la esfera de las emociones?

Necesitamos una renovación por completa, de manera que ningún tipo de circunstancias nos mueva de nuestra forma de pensar. Todo esto es para llegar a la conclusión que somos instrumentos de justicia que buscamos ofrecer a diario un culto racional, renovándonos íntegramente.

domingo, 5 de agosto de 2018

El Nombre de Jesús

Lectura: Hechos 4:8-12
Pastor Pedro Julio Fernández

La persona de Jesús fue rechazada por el pueblo judío y su liderato. En esta cita de Hechos 4 los judíos son llamados los edificadores y Jesús es llamado la piedra desechada (v.11).

Resulta que mediante la fe en el nombre (persona) de Jesús un hombre con una edad de más de 40 años y paralítico de nacimiento fue sanado (Hechos 3:2 y 4:22). Como este milagro de sanidad fue tan notorio porque el ex-cojo era bien conocido, la gente quería sabe cómo ocurrió y quién lo hizo. Pedro explicó que por la fe puesta en Jesús ese hombre fue sanado (3:16).

La prédica de Pedro abarcó todo lo que es el evangelio de Jesús y hubo una masiva conversión de judíos al cristianismo llegando la membresía a cinco mil hombres (4:4).

Pedro y Juan siempre resaltaron la persona de Jesús (nombre) como el causante de la salud del cojo y desligaron sus nombres del milagro (3:12). Explicando al liderato judío de cómo Dios hizo el milagro, exaltaron una vez más el nombre de Jesucristo como la única vía puesta por Dios para que todos los seres humanos se puedan salvar y no solo el ex-cojo (4:12).

Esto fue lo que el mismo Jesús predicó y enseñó en Juan 3:14-21 y 12:32 que como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, Dios el Padre lo haría con él para que todo aquel que cree, tenga vida eterna. La Biblia dice que la justicia de Dios es por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados (Romanos 3:22-25).

Jesucristo es la única persona que puede salvar a cualquier persona que invoque su nombre.