domingo, 29 de septiembre de 2019

Dios Cumple su Palabra

Lectura: 2 Pedro 3:10-13
Pastor Pedro Julio Fernández

El interés de Pedro en esta carta  es exhortar  a  los creyentes a  la  santidad en espera  de  la  venida  del  Señor Jesucristo. Despertar el sincero entendimiento de los creyentes con el uso de la repetición para que la revelación penetre. Si el entendimiento del creyente está dormido, no podrá comprender lo que está sucediendo ni las cosas por venir.

Pablo le dijo a los Filipenses que para él no era molestia escribir lo mismo otra vez cuando se trate de evitar los engaños (Fil. 3).

Daniel 12:10 afirma que en los momentos difíciles los entendidos comprenderán. Los creyentes que están bajo el ministerio docente del espíritu Santo van a comprender las señales, que, aunque abundantes, los impíos no las comprenden.

Hebreos 11:3 nos dice que nosotros creemos por fe que la creación fue hecha por la palabra de Dios. Esa misma palabra que el impío no entiende.

Debemos recordar las palabras de las voces autorizadas, los profetas y los apóstoles, pero sabiendo primero que vendrán burladores del retorno de Jesucristo. Los burladores dicen que desde la creación todo está igual, no dándose cuenta de que al citar la creación citan el origen de ella en la palabra de la boca de Dios. La misma palabra de Dios que hizo la creación, fue la misma palabra que envió el diluvio y la misma que enviará fuego para consumir la tierra. Los mandamientos de Jesucristo dados a los apóstoles es palabra inefable de la misma forma que lo fue en la creación (indiscutible), en el diluvio (indiscutible) y más adelante en el castigo que viene. Pero por esa misma palabra fue que Cristo dijo que volvía. A partir de 2 Pedro 3:8 en adelante está lo que Pedro quiere que los lectores entiendan para de esa forma rechazar las acusaciones de los burladores o agentes del pesimismo y verlos como una señal de que Dios cumple su palabra.

domingo, 22 de septiembre de 2019

La Dignidad del Hombre

Lectura: Salmo 8
Pastora Belkis Fernández

La gloria del ser humano es transitoria y a través de la naturaleza nos encontramos con el mismo autor de la creación y su sello queda plasmado. El salmista exclama ¡Oh Jehová nuestro, cuan glorioso es tu nombre en toda la tierra!

Su gloria esta sobre los cielos y su fundamento sobre los niños y las criaturas fundó la fortaleza, de manera que los planes del enemigo quedan cancelados, pues construye una fortaleza divina a través de Cristo para poder callar al enemigo. No en base a fuerzas humanas, sino celestial.

El salmista reconoce que, al ver los cielos, la luna y las estrellas, entonces se hace la siguiente pregunta: ¿Qué es el hombre, para que tengas de la memoria y el hijo del hombre, para que lo visites? ¿Por qué tiene Dios que ocuparse y recordarse del ser humano?

Para que no seamos orgullos nos ha hecho poco menor que los ángeles. No somos dioses, somos criaturas formadas a su imagen. Dios corona al hombre y le da el privilegio de señorearse sobre las obras de tus manos.

Dios le ha dado autoridad al hombre para dominar los animales, las aves y los peces. Es una gran oportunidad para verlo a través de la creación misma. Es como el padre de familia que sabe lo que puede darle a un hijo/a. Así el Señor, permite el uso de la razón, del intelecto para que hoy podamos ser agradecidos que no somos animales irracionales, sino que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios y este es un gran privilegio que otras criaturas no la tienen. El salmista termina reconociendo que ¡Cuán grande es el nombre de Dios en toda la tierra!

domingo, 15 de septiembre de 2019

Teme a Dios y Guarda sus Mandamientos

Lectura: Eclesiastés 12:9-14
Pastora Belkis Fernández

“Y esta es mi conclusión definitiva: teme a Dios y obedece sus mandamientos, porque esto es lo más importante para todo hombre y mujer”. Eclesiastés 12:9- 13.

Salomón cuenta sus experiencias desde su juventud hasta su vejez y cuenta sus momentos de alegría y sus frustraciones para llegar a la conclusión que el fin de todo sermón oído es; teme a Dios y guarda sus mandamientos porque esto es toda la felicidad del hombre, o en otra versión dice, teme a Dios y obedece sus mandamientos porque esto es lo más importante para todo hombre y mujer.

A medida que Salomón se hacía más sabio llega a entender que las palabras de los sabios son como aguijones y como clavos hincados. “Tanto los aguijones y los clavos son útiles de pastor, uno se usa para motivar a animales desganados, el otro para asegurar a los que sin ello podrían errar a un territorio peligroso” (J. MacArthur). Los libros y los muchos estudios que no provienen de la sabiduría de Dios traen cansancio y son conocimientos transitorios. La conclusión es teme a Dios, guarda sus mandamientos porque Dios juzgará las acciones buenas y mala del ser humano.

El temor a Dios consiste en aborrecer el mal. El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco (Prov. 8:13). Toda cosa encubierta, sea buena o sea mala; Dios la traerá a juicio. El creyente comparecerá ante el tribunal de Cristo y el incrédulo ante el gran trono blanco. Asegúrate de asumir tu responsabilidad de lo eterno.

domingo, 1 de septiembre de 2019

La Constancia de la Oración

Lectura: Lucas 18:1-8
Pastora Belkis Fernández

Estamos viviendo en tiempo donde la fe de muchos está tambaleando y en una cultura de engaño y tanta falsedad la Escritura nos dice, “Pero primero es necesario que padezca mucho y sea desechado por esta generación”. (Lucas 17:25).

En medio de este escenario Jesús narra la historia de la viuda y el juez injusto para animarnos a usar la oración constante, ya que los dardos de fuego del maligno harán que muchos renuncien de su fe y no resistan. El Señor blinde nuestras vidas para que resistamos hasta el final. La circunstancia no debe movernos ni seguir las modas de la cultura de hoy. La oración sigue siendo una de las armas más poderosas para cancelar los planes del maligno.

Este pasaje hace una comparación entre Dios y el Juez injusto, vemos que la viuda insistía hoy, mañana y continuaba insistiendo hasta ver el problema resuelto.  El juez malo cansado de esta viuda, para quitársela de encima le resolvió el problema.  Y Dios, ¿No hará justicia a sus elegidos si claman a Dios día y noche? ¿Los hará esperar? Lucas 18:7 (Versión Biblia del Peregrino A.L)

Jesús concluye diciendo, cuando el Hijo de hombre venga, ¿Encontrará esa fe en la tierra?  Que tu oración sea genuina, no cedas, no te canses; insiste en ir al juez que juzgará a los vivos y a los muertos en su tribunal divino.

Dice Henry Ward Beecher: “Había un hombre en el pueblo, que robaba toda la leña que utilizaba. En las noches frías, salía de su casa y se llevaba la leña de distintas leñeras de las casas vecinas. Se hizo un cálculo, y se demostró que el hombre perdía más tiempo y trabajaba más para conseguir de este modo su combustible, que lo que hubiese hecho si hubiera trabajado honestamente. Y este ladrón es una figura de miles de hombres que trabajan mucho más para agradar a Satanás que lo que harían para agradar a Dios.” C. S. Spurgeon.

domingo, 25 de agosto de 2019

La Vida Eterna

Lectura: Romanos 6:19-23
Pastor Pedro Julio Fernández

Pedro en su primer mensaje del NT predicó un mensaje centrado en el Jesucristo y en él ES, los oyentes sintieron pena por ellos mismos y preguntaron, ¿Qué es lo que hay que hacer? Pedro no vaciló y dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Hechos 2:37-39

En su segundo mensaje narrado en Hechos 3 reafirmó lo mismo al decirle a los oyentes: “Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor” 3:19

“El arrepentimiento es el pesar que una persona siente por algo malo que ha hecho, dicho o bueno dejado de hacer. Quien se arrepiente cambia de opinión o deja de ser consecuente con un determinado compromiso.

Arrepentirse es un acto espontáneo, que debe surgir de la comprensión legítima de los propios errores, aunque esto no significa que no vuelvan a cometerse.

La dádiva de Dios es la salvación definida como vida eterna. Es un regalo de Dios para aquellos que aceptan a Jesucristo como Señor y Salvador. Dios demanda que de la misma manera que invertíamos tiempo y recursos para la práctica del pecado, cuyo resultado era la muerte, que ahora la inversión sea en la santificación, y como objetivo final, la vida eterna. (19-20) Que la vergüenza de haber hecho lo malo ante los ojos de Dios, nos impulse con más fuerza e intensidad a realizar lo bueno. Íbamos rápido rumbo a la muerte, ¿porque ahora ir tan despacio en el camino de la santidad?

La santificación se cultiva, se construye, se trabaja, se le pone empeño con tiempo, recursos y devoción. Oración, ayuno, congregación, ejercicio de la piedad, evangelismo, discipulado y testimonio.

Ahora tenemos por nuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

domingo, 18 de agosto de 2019

Dos Rumbos Distintos

Lectura: Génesis 13:11-18
Pastor Pedro Julio Fernández

Abraham y Lot se criaron juntos, eran tío y sobrino respectivamente y se llevaban como hermanos. Salieron juntos de Ur de los caldeos para Harán con su patriarca Taré. Lot y Abraham también salieron juntos de Harán a Canaán. Lot fue bendecido en la unión y compañía de Abraham. Ambos prosperaron económicamente en la tierra prometida hasta que… sus posesiones eran tantas que ya no podían habitar juntos (13:6).

Cuando llegó el momento de resolver el problema, como hermanos actuaron y decidieron escoger rumbos distintos. Lot se fue a la región del valle del rio Jordán porque la tierra era muy buena como el huerto del Edén. Abraham escogió la tierra de los cananeos.

Lot se movió hacia Sodoma donde los habitantes eran malos. Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos. Tomó un rumbo de dolor y sufrimiento.

Por otra parte, Abraham removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová. Desde ahí tenía comunión íntima con Dios. Recibió promesas de tener un hijo, de expandirse por todas partes, recibió la información de la captura de su sobrino, a quien posteriormente rescató. Lot siguió viviendo en Sodoma y Abraham en Hebrón, tomaron rumbos distintos.

Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte (Prov. 14:12) por eso Dios dice: “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella (Deut. 30:15-16).

domingo, 11 de agosto de 2019

El Valor de una Semilla

Lectura: Mateo 13:31-32
Pastora Belkis Fernández

La parábola de la semilla de mostaza nos hace recordar que la semilla que estamos sembrando, tendrá grandes resultados y que esa pequeñita semilla luego se convertirá en un gran árbol que aun los pajaritos harán sus nidos. El Señor no despreció a los pobres, ni a los pequeños, ni a los insignificantes; sino que valoró a los pequeños, a los que tienen pocas fuerzas, a los no atractivos, a los humildes.

El evangelio tiene una dinámica distinta a la del mundo. El mundo valora lo que se ve, valoramos lo grande, lo abultado, lo que impresiona a los ojos y despreciamos las pequeñas semillas que se van sembrando y que a lo largo de la vida se convertirá en un gran árbol y que aun las aves harán sus nidos.

La vida misma de Jesús fue un ejemplo, pues nació en un pesebre, en un ambiente que apestaba e inadecuado para el nacimiento de un niño. No nació en cuna de oro y su Reino se ha expandido como esa pequeña semilla de mostaza, que ha alcanzado a todas las razas y naciones.

El evangelio de Jesucristo es igual a una semilla de mostaza, es pequeña por su apariencia, pero crecerá como un gran árbol. Sembremos una pequeña semilla en los corazones de aquellos que todavía no conocen de Jesús y si conocen de Jesús necesitan tener fuertes raíces.

Sigamos sembrando la palabra de Dios como la semilla de mostaza. Esperemos que Dios la ponga a crecer y mañana se convierta en ese árbol, que aun los pajaritos (personas) harán nido por su altura, por la protección dada del Altísimo.